
El Cilindro de Ciro es considerado a menudo la primera carta de derechos humanos del mundo
Cuando el rey persa Ciro el Grande conquistó Babilonia en 539 a.C., emitió una declaración grabada en un cilindro de arcilla que permitía a los pueblos regresar a sus tierras natales y practicar libremente sus religiones. La ONU ha reconocido este documento como una de las expresiones más tempranas de los derechos humanos universales.