A pesar de su tamaño, las jirafas pueden correr hasta 35 millas por hora.
Aunque parecen lentas y torpes, las jirafas pueden alcanzar velocidades sorprendentes en distancias cortas al escapar de los depredadores. Sus largas patas les proporcionan zancadas potentes, permitiéndoles superar a muchas amenazas en la sabana.
