
El espacio tiene un olor distintivo a menudo descrito como metálico o a filete quemado.
Los astronautas que regresan de caminatas espaciales informan de un aroma único que se adhiere a sus trajes, atribuido a los hidrocarburos aromáticos policíclicos. Estas moléculas son creadas por estrellas moribundas y existen en todo el cosmos, dándole al espacio su peculiar olor.