La posición de Neptuno fue predicha y observada por primera vez cerca de la constelación de Acuario
Aunque no estaba *en* Acuario, las predicciones matemáticas llevaron al descubrimiento de Neptuno en 1846, con observaciones que confirmaron su presencia en el cielo justo al oeste de la constelación. Esta proximidad celestial es un detalle histórico notable para los astrónomos.