La mayoría de los diamantes se utilizan con fines industriales, no para joyería.
Aproximadamente el 80% de los diamantes extraídos no son aptos para joyería debido a su tamaño, claridad o color. Estos diamantes industriales son cruciales para herramientas como brocas, discos de corte y abrasivos de rectificado debido a su dureza y durabilidad inigualables.
