El Salar de Uyuni es el desierto de sal más grande del mundo, visible desde el espacio.
Este inmenso paisaje cubre más de 10.000 kilómetros cuadrados y alberga una porción significativa de las reservas mundiales de litio. Durante la temporada de lluvias, se transforma en un espejo gigante, reflejando el cielo a la perfección.