Algunos dinosaurios saurópodos ponían huevos más pequeños que un balón de fútbol a pesar de pesar 70 toneladas
A pesar de ser los animales terrestres más grandes que jamás existieron, los dinosaurios saurópodos ponían huevos sorprendentemente pequeños en relación a su tamaño corporal. Los huevos de dinosaurio más grandes conocidos (Macroelongatoolithus) medían unos 45–60 cm de longitud, mientras que los adultos que los ponían podían pesar entre 40 y 70 toneladas. Esto se debe a que el grosor de la cáscara está limitado por la necesidad de intercambio de oxígeno — un huevo más grande sofocaría al embrión. Las crías recién eclosionadas eran por tanto diminutas en comparación con los adultos, creciendo a tasas asombrosas a lo largo de sus vidas.