Los diamantes son transparentes a los rayos X.
A diferencia de muchos otros materiales, los diamantes permiten que los rayos X los atraviesen casi sin impedimentos. Esta propiedad única es utilizada a veces por los gemólogos para distinguir los diamantes reales de las imitaciones como la circonita cúbica, que absorben los rayos X, lo que ayuda en la autenticación.
